La empresa confiada
Este fin de semana, charlando delante de unas cervezas con un amigo, me contaba como en su empresa se habían gastado una "pasta" en un nuevo sistema de seguridad. Evidentemente, no he podido evitar comenzar ha hacerle preguntas
.
Tal y como me temía, al final el "nuevo" sistema de seguridad consistía en un par de cortafuegos, un anti-spam para toda la empresa, nuevos antivirus que "todo lo miran" (textual) y poco mas.
No era el momento, ni la persona a la que decirselo, pero deseo de corazón que en su negocio nunca sufran las consecuencias de no tener una verdadera "cultura" acerca de la Seguridad de la Información.
La información es una activo vital en nuestras organizaciones. Esta afirmación que nadie discute, al plasmarla en el mundo real rara vez parece haberse tenido en cuenta. Normalmente la Gestión de la Seguridad de la Información que se suele hacer carece de criterio establecido y se basa únicamente en la compra de antivirus, cortafuegos, etc. sin ni siquiera plantearse cual es la verdadera información esencial para el desarrollo del negocio.
Empecemos por una sencilla pregunta: ¿Qué hay que proteger? La respuesta es también sencilla, su aplicación en absoluto: Hay que proteger cualquier elemento que intervenga en nuestro proceso de negocio.
Sigamos haciéndonos preguntas:
- ¿Deseas minimizar los riesgos a los que la organización está expuesta?
- ¿Y reducir las incidencias que la empresa sufre?
- ¿Quieres garantizar la continuidad del negocio?
- ¿Y aumentar el retorno de inversión a la vez que las oportunidades de negocio?
Si has respondido afirmativamente al menos una de estas preguntas, tu organización necesita aplicar una correcta Gestión de la Seguridad de la Información.
No debemos olvidarnos que estamos en un entorno empresarial, donde a la hora de realizar cualquier inversión debe valorarse el beneficio obtenido a cambio. La seguridad debe ser eficiente y eficaz, esto es, proporcional al valor del activo a asegurar así como adecuada y suficiente.
La seguridad de la información es algo mucho más que la existencia de antivirus, de cortafuegos o de copias de seguridad;
- Confidencialidad: Se debe asegurar que la información sólo está accesible para los usuarios autorizados.
- Integridad: Es necesario garantizar la exactitud y completitud de la información.
- Disponibilidad: Para que los usuarios autorizados tengan acceso cuando lo requieran.
Sinceramente, conozco muy pocas organizaciones que puedan garantizar estos tres puntos y lo que es peor casí ninguna es consciente del riesgo que están asumiendo.
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